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Las cuatro emociones básicas.

Los seres humanos experimentamos 4 emociones básicas: Alegría, Tristeza, Rabia y Miedo, en este artículo vamos a profundizar un poco sobre ellas.

Alegría: Es una emoción expansiva que nos lleva al contacto, al acercamiento con los demás. La alegría tiene tres manifestaciones: El erotismo que se experimenta en la zona del bajo vientre, la ternura que la sentimos en la zona del corazón y la curiosidad que se siente en el global del cuerpo.

Tristeza: Es una emoción de repliegue que nos lleva a la reflexión. La tristeza sirve para depedirse de cosas del pasado o de cosas que no puedo tener. Hay que dejarse acompañar en la tristeza y también hay que saber acompañar a los demás para no ser invasivos.

Rabia: Es una emoción expansiva. Por tanto si no exploto, retroflecto, o sea, si no saco la energia hacia fuera me hago daño a mi mismo. Con la rabia nos conectamos a una herida. Hay que reconocer esa herida. Si por ejemplo yo no estoy a gusto en el trabajo puedo montar un altercado en la empresa ( aunque esto casi seguro que nos lleva al despido) o puedo pasarme la vida flagelándome con lo desgraciado que soy en ese trabajo. Si reconozco esa herida y gestiono mi rabia puedo empezar, por ejemplo, a hacer unos cursos y buscar otra salida profesional.

Miedo: Es una emoción de repliegue, una alarma de que me pueden hacer daño, ya sea físico o emocional. El miedo nos conecta con la muerte. Algo asi como que me van a matar o me voy a matar. No hace falta que sea una muerte física, el arma puede ser una mirada o la palabra… Si no gestionamos el miedo nos daremos a la fuga. Tengo miedo, entonces corro y corro, no me puedo detener porqué algo me sigue. Siento que si me detengo puede que esa cosa sea tan horrenda ( lo que vea en mi o en alguna persona querida) que no lo pueda admitir. Es importante dejarse acompañar en el miedo para poderlo gestionar.

Por otra parte el miedo nos hacer ser prudentes y la prudencia nos permite ver al otro y a nosotros mismos. Las discusiones son una escalada simétrica en la que ninguna de las dos personas se ve. La prudencia me hace saber que hay que retirarse aunque sea temporalmente de la discusión y no llevar la cosa al límite.

Para poder reconocer las emociones y gestionarlas existe la Serenidad. Si por ejemplo sentimos alegría pero no la sostenemos o sea, no la reconocemos, la alegria se diluirá. Si lo que sentimos es miedo, la serenidad nos permitirá detenernos y reconocerlo y el miedo dejará de ser un gigante sin rostro que nos persigue, podremos ponerle cara al fantasma y el miedo desaparecerá.

Es importante, pués, que reconozcamos cada emoción, para poderlas transitar y no quedarnos “enganchados” a ella.

Mª Teresa Llobet. Terapeuta Gestalt www.cosianima.com/gestalt www.facebook.es/gestaltm3a

Mª Teresa Llobet

Terapìa Gestalt